Respuesta de la Cámara y COEC al Ayuntamiento en relación con la interpretación de los acuerdos suscritos
Ante la publicación, por parte del Ayuntamiento, del texto del acuerdo suscrito el día 5 de Septiembre de 2005, sobre el tema de la peatonalización, debemos hacer las siguientes precisiones:
Evidentemente, se pretende justificar el comienzo de las obras con el contenido del párrafo 4º del acuerdo, en el que ambas partes contemplábamos el mes de Enero para el inicio de las mismas. Pero eso es sólo una interpretación parcial e interesada de la situación, ya que el documento debe ser valorado en su conjunto: para llegar al párrafo 4º hay que empezar por el 1º, que establece “iniciar un proceso de colaboración entre el Ayuntamiento y los comerciantes....... con el objetivo de satisfacer los intereses de todos los sectores implicados”, situación en la que, obviamente, no estamos; y hay que pasar por el párrafo 3º, que establecía el mantenimiento de un contacto permanente y de abierto diálogo para incorporar al proyecto todas las aportaciones que supusieran mejorarlo y enriquecerlo. Este supuesto diálogo no ha sido sino una burda pantomima, en la que las decisiones ya estaban tomadas de antemano y sólo se trataba de dejar pasar el tiempo hasta Enero. Buena prueba de ello es que ya, en el mes de Noviembre, mucho antes de que se agotase el plazo de las negociaciones establecido también en el párrafo 1º “... La propuesta definitiva estará ultimada antes de las próximas navidades”, se adjudicaron las obras. Ante esta descarada manipulación del contenido del acuerdo, y el menosprecio y prepotencia con que hemos sido tratados en cada momento (no por los Concejales, cuyo trato ha sido correcto permanentemente), nos hemos visto en la necesidad de recurrir a los instrumentos de defensa que nos ofrece el Estado de Derecho, y hemos planteado el recurso contencioso administrativo.
Un buen gobernante tiene la obligación de dialogar con los ciudadanos, y buscar soluciones de consenso a los problemas que eviten tensiones y crispaciones innecesarias, antes que encastillarse en sus posicionamientos personales y apoyarlos con medios policiales desproporcionados, que son más necesarios en otros ambientes y circunstancias. En cualquier momento, estas situaciones de riesgo social pueden irse de las manos, explotar, y producir consecuencias graves que todos habremos de lamentar; y todo ello por un empecinamiento en imponer por la fuerza convicciones personales en materias ciudadanas que afectan a todos, y que han sido sustraidas al debate de los órganos de gobierno del Ayuntamiento y de los afectados.
Desde otro punto de vista, permítasenos plantear la siguiente situación hipotética: El recurso contencioso administrativo ya está planteado, y se ha pedido al Juez que ordene la paralización de las obras. Pensemos que el Juez, dentro de un plazo, accede a ello, y para ese momento éstas están ya avanzadas. ¿Qué va a pasar entonces? ¿Parará el Ayuntamiento las obras y repondrá las calles a su estado anterior?, ¿Quién pagará esos gastos innecesarios?; ¿No hubiera sido más prudente esperar al pronunciamiento judicial?. ¿Cuál es la urgencia de actuar en una de las zonas que mejor están de la Ciudad, renovada hace pocos años, en vez de en otras que lo necesitan perentoriamente? ¿No se podían demorar los 18 meses que ha dicho reiteradamente la Alcaldesa que tardarán los aparcamientos de la Plaza de Par y la Plaza de España? ¿O se trata de demostrar quién manda aquí, pase lo que pase y cueste lo que cueste?.
Para acabar, debemos insistir, una vez más, en que nosotros también queremos la peatonalización, pero bien hecha, y con las medidas de acompañamiento necesarias, ¡ASÍ NO!; y lamentar actuaciones o insultos que se puedan haber producido por alguna persona, en momentos de excitación incontrolada, que, obviamente, no compartimos.
Referencias
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Los engañaron como chinos y ahora encima les echan las culpas, y además se buscan unos agradecidos amiguetes para que le apludan las gracias a la Alcaldesa y demonicen a los que si tuvieron ganas de negociar.
Mentir repetidamente, aunque sean muchas veces , no cambia la verdad, aunque algunos se quieran quedar con la imagen desfigurada de la realidadEnviado por Juan el 27 de enero de 2006
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Estaba claro, que conociendo a la alcaldesa, todo era un engaño.se trataba sólo de conseguir tiempo para montar una estrategia, y en el enredo salirse con la suya. Lo de la negociación , el acuerdo, el consenso, la colaboración y los intereses de todos no va con ella. Esta Alcaldesa no sabe ni siquiera escuchar,simplemente , se enfrenta , se molesta y persigue a quien opina lo contrario , o de forma distinta.
¿Para que contrastar opiniones? Sólo valen aquellas que sirven para afianzar su ego, y sus decisiones, que jamas se plantea si son buenas , justas o legalesEnviado por Amalia el 28 de enero de 2006
